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CULATAS: ¿POLíMERO ó MADERA?

Históricamente las armas tenían las culatas de madera. Al igual que antes todos los autos eran de color negro. En los últimos 20 o 30 años no ha habido, como lo señalamos en más de una oportunidad desde estas págimas, grandes cambios en las armas de fuego, tanto en las cortas como en las largas. No obstante la irrupción del polímero (para algunos plástico) en la fabricación de armas sí produjo un verdadero cambio. Posiblemente el más importante fue la aparición de la pistola Glock. Las culatas sintéticas aparecieron en el mercado allá por 1960 (mucho antes que la pistola austríaca) cuando Chet Brown, de la firma Brown Precisión, le colocó este tipo de culata a un fusil para el tiro deportivo. Los tiradores que practicaban la modalidad de tiro de precisión con apoyo, empezaron anver, algo sorprendidos, como mejoraban las agrupaciones. Estas nuevas culatas no sufrían las inclemencias de la temperatura ambiente y la humedad, no deformándose como lo hacía la madera, afectando el asentamiento del cañón y por ende la precisión. Lo que parecía una moda pasajera, se convirtió en una tendencia a principio de la década de 1980 cuando Weatherby introdujo el modelo Fibermark, el primer fusil de fábrica con culata sintética. Desde entonces, todos los principales fabricantes lo incorporaron. Primero fue la fibra de vidrio, hasta evolucionar hasta las actuales de kevlar, grafito, boro, uretano y plásticos en general, algunos colocados a mano, otros moldeados por inyección. Claro que la palabra “plástico” en si misma suena algo negativa y despectiva, nos recuerda a los productos baratos y la contaminación. Es por ello que a veces se hace referencia a términos más técnicos como “polímero” y otras denominaciones algo grandilucuentes, pero sigue siendo lo mismo: plástico. Los tiradores y cazadores más tradicionalistas, fruncirían el ceño ante la única idea de comparar la noble madera con materiales fríos y sin alma que hacen que las armas con este material parezcan herramientas de trabajo simples, más parecidas a una agujereadora o a una aspiradora, que a un compañero noble y confiable en el largo tiempo. No obstante no se puede negar que los materiales sintéticos son considerablemente más resistentes a la humedad que la madera. Son incapaces de absorver agua, lo que los hace inmunes a la hinchazón y encongimiento, aun por encima de las madera más duras, finas y estacionadas si se las somete a un tiempo prolongado a la acción del agua y por ende, la humedad. Existe una creencia generalizada de que los materiales sintéticos son más livianos que la madera, pero esto no siempre es así. Depende si las culatas son macizas o huecas, junto con el diseño general. Algunas culatas pueden llegar a pesar más que una de madera. Si bien la mayoría de los rifles y fusiles de caza están provistos de culatas sintéticas, lo que más influye al peso total del arma es la reducción o no de la cantidad y calidad de los metales utilizados. Los materiales sintéticos definitivamente tienen sus beneficios sobre la madera, y es por eso que obtuvieron tanto éxito y se hicieron tan populares a lo largo de los años, pero todavía hay casos en que la madera de nogal natural es fundamental. ¿Son los rifles de material sintético inherentemente más precisos que los de madera? Absolutamente no. El material de la culata no influye en si un rifle dispara bien; la precisión final depende de la calidad del cañón, la calidad de las camas donde este asienta y una gran cantidad de otras variables. Sin embargo, es cierto que es menos probable que un rifle con culata sintética cambie su punto de impacto en condiciones climáticas extremas. También hay que acotar que, por lo general, los rifles de caza con culatas sintéticas son más baratos que los que tienen madera y es muy probable que esta diferencia aumente en la medida que la tecnología mejore y que la madera, de nogal generalmente, vaya escaseando. La culata sintética prácticamente no necesita mucha mano de obra agregada, como si lo requiere una de madera. Segrinado, grabados, acabados, al aceite las más finas, requieren mano de obra especializada. Al igual que los rifles, las escopetas también le ofrecen al tirador muchas opciones entre el polímero y la madera. En las yuxtapuestas casi no existen marcas que la fabriquen con culata de polímero, pero en las supepuestas las cosas cambian. Los últimos modelos lanzados al mercado, que tienen regulaciones de todo tipo, como si de un “mecano” se tratara, el polímero es casi insustituible. Por ejemplo si usted estimado lector, es un aficionado a la caza de patos, donde la posibilidad de que su querida amiga se moje, indudablemente la opción es el “plástico”, pero si es un exquisito cazador de perdices (como nuestro amigo Larotonda), la madera es insustituible.

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