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.308 WINCHESTER, .30-06 SPRINGFIELD Y .300 WINCHESTER MAGNUM

Cuando se habla de calibres, los cazadores han polemizado durante años sobre los pro y las contras de tres calibres emblemáticos: el .308 Win., .30-06 y el .300 Win. Mag. Estos tres son muy buenos, con diferentes ventajas y debilidades, y aun la pregunta sigue siendo: ¿con cuál debería estar cazando? Aunque los tres cartuchos tienen varios puntos en común, son diferentes en algunos puntos claves y muchos cazadores y tiradores se apasionan hablando de los méritos del .308 frente al .30-06 Sprig. y frente la .300 Win. Mag. Cada uno tiene su grupo de adeptos pero, ¿qué calibre es el más adecuado para cada uno? En principio se podría decir que dependería de qué y dónde se esté cazando. Primero comencemos en los aspectos en los que los tres calibres son similares. Utilizan una punta de 308” con pesos variables que van desde los 150 a los 180 GN. Todos son apropiados para abatir limpiamente animales de tamaño medio a grande, dependiendo de algunas circunstancias determinadas. Estos cartuchos también tiene la reputación de ser precisos a medianas y largas distancias. Los tres, en manos de experimentados cazadores pueden abatir presas a mas de 1.000 metros. Son tan populares que casi todas las fábricas fabrican rifles recamarados para los tres calibres y lo mismo sucede con la munición, porque los usuarios de estos calibres tienen muchas opciones cuando de armas y munición de calidad se trata. Entonces veremos qué parecidos y diferentes son estos tres calibres. Como se sabe, el .30-06 fue adoptado por el ejército norteamericano en 1906 para ser utilizado en su fusil Springfield Modelo 1903. Utiliza pólvora sin humo y una nueva punta “puntiaguda” de 150 GN que viaja a una velocidad de 2.700 p/s. Para su época significó una mejora significativa con respecto a los cartuchos que anteriormente venía usando el ejército en esa época. Fue tan exitosa que rápidamente fue también adoptado por los cazadores y tiradores. Después de la Segunda Guerra Mundial, el ejército de los EE.UU. comenzó a buscar un cartucho más corto para reemplazar al .30-06 y comenzó a experimentar con nuevos diseños. De estas pruebas nació el .308 Winchester y su similar, el 7,62x51 mm NATO. El diseño de nuevos propelentes permitieron que el .308 Win. disparara una punta de 150 GN a la misma velocidad que la del .30-06 original con una vaina mucho más corta. Por entonces, los principales fabricantes comenzaron a trabajar en el diseño de cartuchos con trayectoria tendida, de alta velocidad para los cazadores de los grandes animales, principalmente, para los africanos. Winchester desarrolló el .264 Winchester Magnum, el .338 Win. Magnum y el .458 Winchester Magnum a finales de la década de 1950, utilizando acciones acortadas del .375 H&H. Algunos años más tarde lograron éxitos como con el .300 Winchester Magnum. Con una longitud de vaina de solo 2,015” (51,18 mm) y una longitud total máxima de 2,81” (71,37 mm) el .308 Winchester es el más corto de los tres calibres. Aunque el .30-06 Spring. es ligeramente más corto que el .300 Winchester Magnum, las especificaciones SAAMI para los dos calibres se superponen levemente y el .30-06 y el .300 tienen la misma longitud total de 3,34” (84,84 mm). Como el .308 es más corto que el ..30-06 y el .300, dispara desde armas con acciones más cortas, mientras que los dos restantes, más largos, requieren de acciones largas. A pesar que tiene la misma longitud total que el .30-06 y el .300, tiene una vaina un poco más larga (2,62” vs 2,49) y mayor diámetro (.532 vs .473) debido a sus raíces en el .375 H&H. Por esta razón el .300 Winchester Magnum tiene una capacidad de pólvora mayor que el .308 y el .30-06. Nota: si bien las cifras de la capacidad de la vaina que figuran a continuación dan un buen indicio de las diferencias entre los tres cartuchos, las capacidades exactas de las vainas varían levemente de acuerdo a la marca del material utilizado en la construcción de las vainas. En pocas palabras, un cartucho con una capacidad de vaina más grande puede contener más propelente. Todas las demás variables son iguales, esto se traduce en una mayor velocidad en boca. Aquí es donde el .300 Win. Mag. tiene una clara ventaja sobre los otros dos calibres. El .300 puede impulsar una punta de 180 GN más rápido que el .308 o el .30-06 que dispara una punta de 150 GN. Gracias a la utilización de pólvoras modernas, tanto el .308 como el .30-06 son capaces de disparar una bala de 180 GN tan o más rápido que la carga original del 150 GN del .30-06 Springfield. Esa velocidad extra se traduce en una trayectoria más plana y un mejor rendimiento en rangos extendidos. Por ejemplo, comparando las cargas de fábrica del .308 y el .30-06 con munición Barnes Vor-TX utilizando una TPM de 168 GN de Barnes TTSX BT con una carga de fábrica del. .300 W.M. VOR TX usando puntas Barnes BT de 165 GN, existe una diferencia significativa en las trayectorias de dichas puntas. Aunque las cargas del .308 y del .30-06 usan una punta con un coeficiente balístico más alto (.470 vs .442) las del .300 tiene casi 400 l/p, más de energía en los 500 metros restantes que el .308. Sin embargo, toda esta velocidad extra tiene un precio en términos de retroceso. Por ejemplo en un rifle que pesa casi 500 gramos más, el .300 genera más del 60% de energía de retroceso que el .308 cuando dispara una Nosler Partition de 180 GN. Los escritores especializados han gastado gran cantidad de tinta comparando la precisión del .308 vs 30.06 vs 300. Si bien la elección del cartucho más preciso de los tres es un tema un poco polémico, la mayoría de los usuarios está de acuerdo en que los tres calibres son capaces de una precisión excelente. Por esta razón, los francotiradores militares y policiales han utilizado los tres calibres en algún momento de la historia y también los tres han sido usados en las competencias de tiro a larga distancia. El .308 probablemente tenga una ligera ventaja en la precisión, la realidad es que la mayoría de nosotros no somos lo suficientemente buenos tiradores para realmente poder distinguir la diferencia entre ellos. Los tres calibres son todos muy precisos y capaces de hacer bien el trabajo en las manos adecuadas. Como se señaló anteriormente, los pesos de las puntas más usadas para los tres cartuchos, están en el rango de 150 a 180 GN. Sin embargo los principales fabricantes de municiones producen puntas tan livianas como 110 GN y tan pesadas como las de 230 GN. Las puntas para el .308 Winchester tienden a ubicarse en los extremos de la escala: 110-180 GN, incluyendo las de 150, 165, 168 y 180 GN, siendo esta última la más común y una ocasional de 200 GN. El .30-06 Springfield usa pesos muy similares: 110-220 GN con intermedias de 159, 165, 169 y 180 GN, también son buscadas las de 125, 200 y 220 GN. Por su parte, el .30-06 Springfield usa puntas más pesadas: 150-230 GN, con intermedias de 150, 165, 180 y 190 GN, siendo las más usuales las de 200 GN. Prácticamente todos los fabricantes de municiones como Barnes, Federal Premium, Hornady, Norma, Nosler, Remington, Winchester, etc., fabrican una amplia variedad de munición de buena calidad para los tres calibres. Por lo tanto, son amplias las posibilidades de encontrar la carga que mejor se adapte a su arma. Con respecto a los precios, las más económicas son las del .308 y las más caras las del .300. Por otra parte, los fabricantes de rifles tienden a ponerles cañones más largos en los que están recamarados para el .30-06 y el .300. Así que teniendo en cuenta esto, las armas que disparen estos dos cartuchos son más largos y más pesados. Tomemos el caso del Winchester Modelo 70 Super Grade que ilustra bien los señalado. Cuando se lanzó en .308 Win., tenía un cañón de 22”. una longitud total de 42,7” y un peso de casi 3,8 kilos. El mismo modelo con recámara para el .30-06 tiene un cañón de 24”, mide 44,7” y pesa alrededor de 4,1 kilos. Por su parte el que dispara el .300 W.M. tiene un cañón de 26”, mide 46,8” y pesa 4,4 kilos aproximadamente. Cuando se utiliza la munición adecuada, los tres cartuchos son excelentes opciones para cazar animales de medianos a grandes, como antílopes, jabalí, impala, kudú, ñu y otras especies de la llanura africana. No son legales para cazar el Búfalo del Cabo y elefantes. En nuestro país son utilizados principalmente para el jabalí y el ciervo colorado. En caso de cazar en zonas boscosas, donde los disparos no superan los 200 metros, el .308 Winchester es probablemente la mejor opción. Un rifle corto y liviano es una gran ventaja cuando hay que moverse en zonas muy arboladas. Además es ideal si el tirador es sensible al retroceso (patada que le dicen). Por otra parte para la cacería del ciervo colorado en el sur argentino, donde los disparos generalmente superan los 300-400 metros, tal vez sería más apropiado el .300 Winchester Magnum, para aprovechar la trayectoria tendida y la mayor potencia en distancias más largas.

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