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SECRETOS Y VERDADES DE LA PARABELLUM

La información que aquí expongo procede de experiencias personales que acreditan y demuestran lo dicho. Sin embargo, existe al respecto gran variedad de opiniones que en algunos puntos crean polémica. Se trata, en definitiva, de una información resumida con ánimo desinteresado de ayudar, acompañada con fotos detalladas, siendo sencilla de entender y así poder despejar el sinfín de dudas a los que deseen adquirir una de estas joyas históricas. Hace bastantes años, comenzó mi afición por el tiro deportivo y, a su vez, fueron llamándome la atención ciertas armas históricas militares que, pese a la cantidad de años pasados desde su fabricación, despiertan gran interés entre los nuevos aficionados a este deporte. Una de las más emblemáticas (aunque yo la calificaría como la más emblemática) es la Parabellum P-08, o más bien conocida por todos como Luger. Esta pistola, es sucesora de la primera pistola semiautomática (la Borchardt) y empezó a comercializarse a partir de 1900, existiendo muchas variantes y modelos de la misma. Gran parte del atractivo que genera en ciertas personas es el relacionarla con los soldados alemanes durante la Segunda Guerra Mundial, y parece atraerles más aún si ven en ellas inscritos cuños tipo “aguilitas”, esvásticas o similares. Pero a otras personas (entre las que me incluyo) nos atrae la perfección o singularidad del mecanismo, y la gran precisión que se obtiene con estas armas centenarias, en ocasiones lográndose más precisión con estas pistolas que con armas modernas y caras, de reciente fabricación, destinadas a las competiciones de precisión. Regresando al atractivo que puedan sentir otras personas por las Parabellum fabricadas para el ejército nazi, he de precisar que, en mi caso particular, yo prefiero las construidas antes de la Segunda Guerra, y más concretamente las construidas entre los años 1900 y 1917, pues a mi criterio son las más precisas y mejor construidas. De todas formas mejor será no hacer mucho caso de estos diferentes gustos, sería crear diversas opiniones polémicas. Al fin y al cabo hablamos de Luger sean construidas en los primeros años o en los últimos. En este sucinto artículo, tan sólo quisiera asesorar un poco a aquellas personas que nunca tuvieron una Luger pero empiezan a sentir curiosidad y están pensando si adquirir una. Hay dos motivos principales por los que podemos adquirir una Luger: a. Como objeto de colección o inversión. No quiero ahondar demasiado en este aspecto (lo dejaremos para otra nota), pues existen gran variedad de modelos, y habría que fijarse en demasiados detalles; pero en resumidas cuentas, si quiere que su Parabellum tenga valor de colección, un valor que posiblemente suba cada año, su arma ha de encontrarse en el mejor estado posible: pavón original (aunque esté algo desgastado, es importante que sea su pavón original) y todas sus piezas con la misma numeración. Es difícil conseguir ejemplares que mantengan el mismo número hasta en el cargador, pero es increíble lo que puede incrementar el valor de una si ésta conserva su funda, su cargador y herramientas absolutamente originales. b. Para el tiro deportivo. Muchos tiradores adquieren su primera Luger como curiosidad de probar como resultaba tirar con una de estas legendarias armas, con un mecanismo que en la actualidad ya no se sigue produciendo (como sí sucede con las tan popularizadas tipo 1911). Si esta primera Luger resulta que mantuvo sus ajustes, nos veremos gratamente sorprendidos, porque es una de las armas mejores para el tiro de precisión creadas en toda la historia. Yo tengo y he probado pistolas que se suponen las mejores de su gama en precisión, como, la SIG P-210 5, la HK P9S, etc., y en mi caso personal, me resulta más sencillo lograr importantes agrupaciones de impactos a 25 metros con una mano, usando algunas de mis Luger antes que con las prestigiosas pistolas mencionadas. Sin embargo, si la primera Luger que llega a sus manos se trata de una restaurada o repavonada, y ha perdido los ajustes, la cosa puede resultar toda una caja de sorpresas. Puede no agrupar, dispersando en demasía los impactos, y puede encasquillarse continuamente desesperando a su propietario. No obstante, aunque una Luger esté repavonada, hay maneras de lograr que funcione perfectamente y agrupe como si se tratara de una conservada en su estado original. ¿EN QUE FIJARME AL COMPRAR UNA PARABELLUM PARA USARLA EN EL TIRO OLIIMPICO? Hay muchas cosas donde fijarse para saber si su valor es correcto, pero nos centraremos en los puntos que afectan al correcto funcionamiento y precisión. a. Como en todo tipo de armas, si pretendemos tener algo de precisión es indispensable mirar las condiciones del estriado del cañón, no obstante, en el caso de las Luger, aunque el estriado esté un poco desgastado, aún puede ofrecernos una gran precisión. b. Tenemos que tener en cuenta, que de la Luger que compremos, en caso de falla mecánica, sea fácil de encontrar repuesto de la pieza defectuosa, por tanto recordemos las piezas que son muy complicadas de importar (por trámite burocrático) y que son las llamadas piezas esenciales: cañón, corredera, armazón y en el bloque de cierre. De estas cuatro piezas mencionadas la más vulnerable es la de cierre, y el lugar por donde con más frecuencia he localizado roturas. es en su parte posterior, justo donde hace tensión contra la rebaba de retenida del muelle del percutor.

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