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EL 7X57 MAUSER: EL CALIBRE QUE CAMBIÓ LA BALÍSTICA DE LAS ARMAS LARGAS

El mundo de la cartuchería metálica cambió para siempre cuando el calibre 7 mm Mauser entró en escena en la década de 1890. Pocas personas han tenido tanta influencia en el ámbito de la caza y el tiro como el legendario diseñador de armas Paul Mauser. Su trabajo en el desarrollo del cartucho 7 mm Mauser y los fusiles del mismo nombre que lo dispararon es una parte importante de su legado. A continuación la historias de este notable cartucho. También denominado como 7x57 mm, 7 mm español y el .275 Rigby, el 7 mm Mauser fue uno de los primeros diseñados desde el inicio para ser utilizado con pólvora sin humo. Esto posibilitó que tuviera una balística impresionante en comparación con otros calibres contemporáneos. Diseñado para el ejército español en la década de 1890 (por lo que a veces también se lo denomina 7 mm Mauser español) la munición militar original disparaba una punta de 173 GN a una velocidad de 2.300 p/s con aproximadamente 2.000 l/p de energía. Esta carga era muy precisa y tenía una trayectoria relativamente plana y con un modesto retroceso. Las puntas de 173 GN eran bastante largas y tenían una alta densidad seccional (.310), por este motivo tendía a penetrar muy bien. Estos atributos hicieron que se produjeran en grandes cantidades para ser disparados desde los Mauser Modelos 1892 y 1893, que era mucho más avanzados que los que estaban en ese mismo tiempo. Con el revolucionario extractor que tenía el cerrojo de este modelo y diseñado para aceptar clips de 5 cartuchos para facilitar una rápida recarga, los Mauser 1892 y 93 son precisos, confiables y fáciles de mantener. Todos atributos ideales para un arma militar y los soldados equipados con ellos podían atacar con precisión a los objetivos a una mayor distancia y sostener una cadencia de fuego que no tenían los fusiles militares de fines del siglo XIX. Los Boers, durante la guerra que mantuvieron con los ingleses, equipados con estos Mauser, le dieron una dura lección, basada en la efectividad del cartucho 7x57mm. De mismo modo, el ejército estadounidense, tuvo una experiencia similar cuando un pequeño número de soldados españoles, que usaban el Mauser 1892, le infligió graves bajas a una fuerza mucho más numerosa que estaban equipadas con rifles inferiores como el Krag-Jorgensen y el Trapdoor Sprinfield en la batalla de San Juan Hill. Tal fue que los norteamericanos quedaron tan impresionados con el rendimiento del fusil Mauser que desarrollaron el Springfield 1903 en calibre .30-03 (que años más tarde se convirtió en el .30-06). Por todos estos motivos no debería sorprender que el 7 mm Mauser haya adquirido una reputación como cartucho militar excepcional. Además, los mismos atributos que hicieron que el 7x57 mm y el fusil Mauser fueran tan populares entre los militares, también lo hicieron atractivo como cartucho deportivo y pronto se convirtió en el favorito de los cazadores de todo el mundo. LA MUNICION Mientras que el 7 mm Mauser siempre fue más popular en Europa y Africa que en los Estados Unidos, todavía tiene suficientes seguidores como para que no sea difícil encontrar munición del 7x57 original de fábrica en la mayoría de las armerías de todo el mundo. Por ejemplo, Fedrla, Hornady, Norma, Nosler, Remington, Sellier & Bellot y Winchester fabrican al menos una carga del 7x57, las puntas más comunes son de 140 GN aunque también se ofrecen de 139, 145, 173 y 175 GN. Debido a los avances logrados en los propelentes, las municiones 7 mm Mauser de fábrica han logrado mejoras en la balística en comparación a las cargas originales de la década de 1890. Por ejemplo, Federal estima una velocidad en boca de 2.390 p/s para su munición Power Shok con puntas de 175 GN. Por su parte, Nosler carga sus Accubonds de punta de 140 GN y estima una velocidad de 2.700 p/s, una combinación que posee una trayectoria plana y un impacto en el blanco contundente. Para aquellos que buscan más velocidad, la munición Superday de Hornady, empuja una punta de 139 GN a una velocidad de 2.760 p/s. Todas estas variantes ofrecen una trayectoria bastante tendida, más o menos comparable con la del .308 Win. y del .30-06 Sprig, que las hace adecuadas para disparos a 300-450 metros aproximadamente. A todo esto hay que sumarle como ventaja adicional que el retroceso del disparo es relativamente suave. Debido a que combina una trayectoria plana sin mucha patada, el 7 mm Mauser es un gran cartucho de caza para tiradores de contextura media o sensibles al retroceso. Debido en parte a la popularidad del 7 mm Remington Magnum, hay mucha munición de alta calidad en producción. Por lo tanto los recargadores no deberían tener problemas en conseguir la punta que más les guste. Casi todas las puntas Premium se pueden conseguir actualmente en el mercado (aquí es un poco más complicado), como la Triple Shock de Barnes, Hornady GMX, Nosler Accubond y Nosler Partition. Sin embargo los recargadores del 7x57 mm deben considerar bien lo siguiente. Al principio el 7 mm Remington magnum tenía algo de mala reputación por su poca penetración, ya que el 7x57 original montaba puntas diseñadas para ser disparadas desde el fusil Mauser a una velocidad significativamente mayor de los que podían soportar. estas altas velocidades, al impactar en el blanco, causaban que algunas puntas se expandieran demasiado rápido en animales grandes a expensas de perder penetración.

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