CLASIFICADOS

CARTA DE LECTORES

Envíenos un mail para publicar en Revista Magnum!

Enviar e-mail

NÚMEROS ANTERIORES

Solicítenos los números atrasados que desea adquirir.

Hacer pedido

MANUAL DE RECARGA EDICION 2016

Cartuchos metálicos. Arma corta y larga. Nueva edición (2016).

Hacer pedido

CD

Años 1 y 2

Hacer pedido

LA PRIMERA VEZ EN AFRICA

A lo largo de nuestras vidas casi siempre debemos tomar decisiones. Muchas veces algunas de ellas no son demasiado importantes y las consecuencias de esa elección pueden depararnos satisfacciones o penurias. Hasta el día de hoy la más importante que tomé fue la elección de mi esposa. El correr del tiempo me demostró que no me equivoqué, creo que ella opina lo mismo sobre su elección (que fui yo). Pero hay otro tipo de decisiones que se deben tomar y, según mi criterio, no son tan importantes y que enumerarlas serían un poco aburridas. Si trasladamos todas estas consideraciones previas al campo cinegético, las cosas también pueden resultar complejas. Analicemos un cuadro de situación posible. Hombre, cazador, de edad entre los 40 y 50 años. Se le presenta la posibilidad de ir a cazar, por ejemplo, a Sudáfrica. Hasta ahora sus salidas se habían limitado a algún jabalí que otro, antílopes y con suerte un colorado en la cordillera patagónica. Tanto había escuchado hablar y leído sobre el “continente negro” y su maravillosa fauna que no pudo evitar caer en la tentación de contratar un safari, aprovechando la promoción de pague ahora y cace después, pagando en una sola cuota con su tarjeta de débito, se puso a investigar sobre cuáles eran las mejores armas y calibres para llevar en su periplo africano. Munido de una vieja libreta de almacenero con tapa negra engomada en desuso, comenzó a recorrer armerías, clubes de caza y algún que otro foro de Internet (esto último, un error bastante frecuente) anotando minuciosamente las opiniones que daban los “desinteresados” interlocutores y ciber cazadores. Al cabo de dos meses de preguntar, repreguntar y recorrer el ciber espacio, pudo elaborar un especie de “codex armis usantis”, del que tomaría los conceptos decisivos. La primera conclusión a la que llegó es que las armas largas son las más utilizadas para cazar en Africa. El fusil adecuado se elegirá en función de los animales que se deseen abatir. Los cazadores más veteranos todavía discuten sobre los pros y contras del venerable .375 H&H, el calibre mínimo recomendable para los “peligrosos”, frente al europeo 9,3x62 mm, debate que se mantendrá hasta que el último impala, por ejemplo, camine por el suelo africano. Tendrá que olvidarse del .308 Win. con que había cazado varios padrillos en La Pampa y rescatar al muchas veces criticado .270 Win. si en la lista figura algunos antílopes medianos que se encuentran en las llanuras africanas. Eso si, cuando se usa el .270 la munición debe ser la mejor, la que llaman premium. También pudo realizar una lista de los calibres más comunes que la mayoría de los cazadores lleva a Africa, a saber, sin ningún orden en particular: la gama de los 7 mm que incluyen el 7 mm Mag, Ultra Mag. e incluso el 7x57 Mauser, el .30-06 Springfield, eternamente popular ya que ha sido por mucho tiempo el favorito de los cazadores de todo el mundo. También puede ser el .300 Win. Mag, utilizado para disparos a larga distancia. Todos los calibres mencionados son algunas de las sugerencias que recibió nuestro hombre. En lo que la mayoría de las opiniones se coincidió es que el arma y calibre deben ser confiables para el cazador. También recogió opiniones sobre la munición a utilizar, independientemente del calibre. Como regla general deben ser de muy buena calidad como las Nosler Partition, Swfit-A Frame, Barnes X y Triple Shock. Los lances africanos son, por lo general, muchos más difíciles y peligrosos que las de otras partes del mundo. Posiblemente se deba a la evolución y depredación a las que están sometidos los animales, por este motivo no hay que escatimar en el rubro municiones. DONDE PONE EL OJO HAY QUE PONER LA BALA Si un cazador que va a Africa, y sobre todo por primera vez, puede llevar los mejores fusiles con el calibre más adecuado y la munición “premium”, pero todo será en vano si los disparos no se colocan correctamente. El lugar del impacto es el aspecto más importante de cualquier discusión que se pueda entablar alrededor de la caza. Hay un viejo refrán acuñado por la experiencia: “no es con lo que se dispara, pero si es adónde se hace”. Un disparo mal colocado, incluso con el mejor de las armas y las mejores municiones disponibles, dará como resultado, en el mejor de los casos, un día muy largo de rastreo y, en el peor, un trofeo perdido. Hay que recordar que en un safari profesional le cobran al animal que haya herido aunque no lo encuentre. La pérdida de un buen trofeo es una gran decepción y además le va a insumir una buena cantidad de dinero por algo que no tendrá. La elección de un buen cazador profesional es otro tema importante. De ser eficiente, él lo guiará en el tema de los disparos. Confíe en su juicio y haga todo lo posible para que la elección del momento del disparo sea el mejor. Si no se encuentra seguro o está incómodo, no lo haga, le señalaron a nuestro futuro cazador varios de los que ya habían experimentado la experiencia africana. En caso de leer en inglés hay un libro que le recomendaron tres encuestados: The Perfect Shot (el Tiro perfecto) de Kevin Roberston, un veterinario y cazador profesional. Detalla la ubicación de los disparos en casi todas las especies africanas que se pueden cazar. Otra recomendación que recibió fue que, una vez elegida el arma y el calibre, concurra al polígono y practique a distancias de entre 100 y 150 metros. Una vez que pegue donde se desea, continúe la práctica haciéndolo desde diferentes posiciones: sentado, parado, arrodillado y en otras que podrán presentarse durante la cacería. Aun el cazador más experimentado, necesita perfeccionar sus habilidades. El costo de la munición es barata en relación al costo del safari, así que la práctica es fundamental.

google analitycs