CLASIFICADOS

CARTA DE LECTORES

Envíenos un mail para publicar en Revista Magnum!

Enviar e-mail

NÚMEROS ANTERIORES

Solicítenos los números atrasados que desea adquirir.

Hacer pedido

MANUAL DE RECARGA EDICION 2016

Cartuchos metálicos. Arma corta y larga. Nueva edición (2016).

Hacer pedido

CD

Años 1 y 2

Hacer pedido

PISTOLA KOLIBRI

En los últimos tiempos se ha notado una tendencia en fabricar armas de puño grandes y potentes. Vale recordar la aparición del Smith & Wesson calibre.500 o algunos que lo precedieron como el .454 Casull. También merecen incluirse en este carrousell a las pistola AutoMag, y las israelíes en calibre .50 Action Express. La lista continúa. Sirva esta pequeña introducción para presentar una pistola semiautomática que se encuentra en las antípodas: la Kolibri. UN POCO DE HISTORIA La fama de las pistolas pequeñas o de bolsillo, consideramos un poco arbitrariamente, comenzó el 14 de abril de 1865 cuando John Wilkes Booth, asesinó al presidente norteamericano Abrahan Lincoln, en el teatro Ford de la ciudad de Washington, con una pequeña pistola Deringer monotiro. La introducción del cartucho metálico hizo también que estas pequeñas armas alcanzaran cierta popularidad entre los usuarios de fines del siglo XIX. Tal vez uno de los mejores exponentes fue el modelo fabricado por Remington, con cañones superpuestos, entre los años 1866 y 1935, siendo los primeros ejemplares en calibre .41 Rimfire. SEGUN PASAN LOS AÑOS Este concepto de pistola (y de revólver también como veremos) llegó sin muchas variantes hasta nuestros días. La empresa North American Arms, fabrica en la actualidad diferentes modelos, casi todos en acero inoxidables, de pequeños revólveres, ya que tienen tambor giratorio, principalmente en calibres .22 LR y .22 Magnum. Basado en el diseño de aquella Remington hoy día también se fabrican algunas réplicas de aquel emblemático y famoso diseño. Los hay para todos los gustos: recamarados para el popular .22 LR, .22 Magnum, .38 Spl., .357 Magnum y hasta en .45 Long Colt (aunque usted no lo crea). Cosa de locos lo que son capaces de fabricar los americanos. ¿LA MAS PEQUEÑA DE LA HISTORIA? En el caso de las pistolas, las cosas no son tan sencillas (digo, de hacer una muy chiquita) pero pareciera que en la historia de las armas de fuego siempre hay algo que nos sorprende. Y para ello tenemos que viajar en el tiempo hasta 1867, cuando en un pequeño pueblo de Stein, Austria, nace Franz Pfannl. En su juventud instaló en su ciudad natal un taller de relojería, era un apasionado de las pequeñas maquinarias. Ya a principios del siglo XX y de la mano de John Browning asomaban las necesidades de producir armas pequeñas, destinadas principalmente a la defensa personal. En 1905 aparece el .25 ACP y tiempo después el .32 ACP. Y la demanda de estas pequeñas armas comenzó a incrementarse. Al parecer a Franz le sonó el despertador y trabajó en el diseño de un pequeño cartucho de fuego central en calibre 2,7 mm. Pero no tenía el arma para dispararla. Recurrió a su amigo Georg Grabner a quien le ofreció un Rolex a cambio de que le financiara la fabricación de una pistola que pudiera disparar el diminuto cartucho. Georg aceptó con la condición que el mencionado reloj no fuera “trucho” y tuviera la caja original. La cuestión es la propuesta le gustó a Grabner, ya que por esos tiempos los delincuentes andaban armados con manoplas de hierro y algunos palos y poder llevar una pequeña pistola en la cartera de la dama o el bolsillo del caballero podía ser una buena idea. Debemos aclarar que el joven Pfnnal, que sería relojero, pero no tonto patentó su cartucho. Ambos discutieron cómo sería la pistola y comenzaron a producirla. El primer diseño de esta pequeña pistola de simple acción tenía un cañón fijo y con un largo total no superior a los 3 cm con una capacidad en el cargador para cinco cartuchos del pequeño calibre. A finales de 1898 Franz diseñó y fabricó toda su producción mecanizando el mismo las armas. Las primeras pistolas que fabricó en calibre 2,7 mm no cumplieron con sus expectativas y diseñó una para disparar un calibre de 3 mm con una punta de 5,3 grains y en 1920 sorprendió con un diseño que disparaba el cartucho Flobert de 4 mm, en 1925.

google analitycs