CLASIFICADOS

CARTA DE LECTORES

Envíenos un mail para publicar en Revista Magnum!

Enviar e-mail

NÚMEROS ANTERIORES

Solicítenos los números atrasados que desea adquirir.

Hacer pedido

MANUAL DE RECARGA EDICION 2016

Cartuchos metálicos. Arma corta y larga. Nueva edición (2016).

Hacer pedido

CD

Años 1 y 2

Hacer pedido

INTRODUCCIÓN AMIGABLE A LA BALÍSTICA DE LAS ARMAS DE FUEGO

En esta segunda y última parte veremos la balística exterior y terminal. A partir del instante en que el proyectil abandona la boca del arma, por un brevísimo momento, del orden de la milésima de segundo, aquél se encuentra expuesto a la acción de los gases que junto con el proyectil, escapan por la boca del arma. Una vez extinguida esta interacción, que puede extenderse quizás durante el primer par de metros del recorrido de la punta, el proyectil comienza su vuelo libre en el que sólo está solicitado por su propio peso a través de la acción gravitatoria terrestre, por la resistencia viscosa del aire y eventualmente a esfuerzos que pueden ejercer el viento o eventuales contactos con objetos encontrados por el proyectil en su trayectoria, como puede ser una rama u otro elemento que pueda afectar esa trayectoria. El estudio de los fenómenos que ocurren durante este vuelo libre son el objeto de lo que se denomina balística exterior. Comenzaremos analizando en términos simples la trayectoria de un proyectil. Este análisis es particularmente relevante para armas largas, fusiles y carabinas, para las que el alcance de un disparo puede encontrarse en los centenares o aún miles de metros. En armas cortas, en los que el alcance habitualmente sólo es de algunas decenas de metros como máximo, el estudio de la trayectoria de la punta cobra indudablemente menos importancia. La figura adjunta muestra la trayectoria que describiría en el vacío un proyectil que es disparado con una velocidad inicial Vo en una dirección que forma un ángulo aproximadamente de 45° con la horizontal. La misma figura muestra cual sería la trayectoria de mismo proyectil si el disparo se realizase en el aire atmosférico. Pueden observarse dos diferencias importantes. La primera es que el proyectil disparado en el aire tiene menos alcance que el disparado en el vacío. La segunda diferencia es que el proyectil disparado en el aire muestra una trayectoria que no es parabólica, es decir tiene un descenso más rápido que el correspondiente tiro en el vacío. A medida que la punta va perdiendo velocidad, la curvatura de su trayectoria descendente aumenta. Puede demostrarse rigurosamente que el máximo alcance de un proyectil en el vacío se obtiene con un ángulo de disparo de 45° sobre la horizontal independientemente del peso o forma de la punta. En cambio, para un proyectil en el aire el máximo alcance se obtiene disparando con un ángulo unos 30° aproximadamente dependiendo de la forma de la punta y de otros factores como viento, temperatura, etc. La diferencia entre ambas trayectorias se debe al efecto del aire sobre el avance del proyectil cuando este debe viajar en la atmósfera. Otra figura ilustra la relación que existe entre la línea de miras, el eje del cañón y la trayectoria de la punta en un disparo con arma larga. Puede verse que la trayectoria del proyectil o punta intercepta dos veces la línea de miras. El primer punto de intersección es el denominado 1er. cero y en general se produce a una distancia de aproximadamente 25 m. El segundo punto de intersección se produce en cambio a una distancia que puede estar en los centenares de metros y su correcta regulación es esencial en el tiro de precisión. En efecto, consideremos otra inagen en la que se detalla con más claridad las mismas relaciones que muestra la figura anterior. La regulación de miras consiste en ajustar un ángulo entre el eje del cañón y la línea de miras de modo que a la distancia a la que se desea hacer impacto, la trayectoria del proyectil se cruce con la línea de miras (distancia al cero). En otras palabras, que las miras se encuentren reguladas de modo tal que se alineen con el punto que a la distancia de impacto prevista se encuentra por debajo de la línea del cañón en una distancia igual a la caída que el proyectil experimenta a dicha distancia de impacto, entendiéndose por caída el descenso que experimenta la punta por debajo de la línea del cañón. Si se desea mantener los impactos dentro de un cierto radio, digamos por ejemplo 5 cm, puede entonces definirse una zona crítica, denotada con un grisado en la figura, dentro de la cual no es necesario efectuar una nueva regulación de miras ya que por definición esa zona es el rango de distancias sobre el cual el proyectil no sale de ese radio límite a menos que desplazamientos laterales por efecto del viento desvíen el proyectil, lo que obliga a una corrección ulterior por tal efecto. Efecto de la inclinación de un arma larga sobre el punto de impacto: Teniendo los conceptos anteriores en cuenta, es fácil entender cómo se generan los errores de puntería como consecuencia de la inclinación de un arma larga con respecto al plano vertical. En efecto, asumiendo que tenemos un arma bien regulada para una cierta distancia al blanco, la configuración del conjunto con el arma no inclinada.

google analitycs