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MANUAL DE RECARGA EDICION 2016

Cartuchos metálicos. Arma corta y larga. Nueva edición (2016).

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PRESTACIONES Y RECARGA DEL .38 SPL.

Preciso, moderado retroceso y con una potencia de impacto razonable para la época, fue un éxito de ventas en el mercado civil y policial de Estados Unidos desde su introducción en 1902 con el segundo modelo de ese año del revólver Smith & Wesson de tambor volcable. En el mercado militar no tuvo éxito pues el gobierno de EE.UU. después del fracaso del cartucho .38 Long Colt en Filipinas volcó sus preferencias por el calibre .45 tanto en revólveres como en pistolas. Aunque en algunas unidades de servicio utilizó revólveres de este calibre así como arma complementaria de pilotos. Es una versión mejorada del .38 Long Colt con una vaina más alargada con un proyectil ligeramente más pesado de 150 a 158 GN de plomo desnudo ojival y una velocidad de 900 pies/seg en la versión de pólvora negra y de 855 pies/seg con la carga de pólvora sin humo elevando la energía de 175 libras/pie a 255 libras/pie, esto en papel parece una mejora muy buena pero en la práctica no hay mucha diferencia, pero el beneficio notable es en la precisión. El éxito de ventas del arma obligó a otros fabricantes a recamarar sus revólveres a este cartucho no solo en el país de origen, pues en Europa las fabricas españolas y belgas lanzaron al mercado revólveres de este calibre. En Argentina y Brasil también se fabricaron armas de este calibre. Con esta oferta enorme de revólveres tenemos calidades diferentes, desde excelentes hasta deplorables, algunas con terminaciones estupendas como los revólveres de Smith Wesson & Colt anteriores a la Segunda Guerra Mundial, calidad insuperable pero hoy imposible de lograr por los costos de mano de obra. La contracara son los revólveres baratos de armadura fundida o no; muchos de ellos españoles, belgas o nacionales con calidades de acero desconocidas. Durante los primeros años comprobaron su relativo escaso poder de parada en el enfrentamiento con delincuentes y en la década de 1920 salió una versión al mercado con un proyectil pesado de 200 GN denominado Super Police que al ser disparado en un cañón de paso de estría lento tiende a desestabilizar al impacto en cuerpos, magnificando sus efectos. Esta versión provocaba un punto de impacto más alto y un mayor retroceso muy evidente en los revólveres pequeños de corto cañón. Paralelo a esto, ciertos tiradores como Elmer Keith, que en 1928, diseñó un proyectil de punta truncada de excelente desempeño destinado a la recarga para caza. También experimentaron con cargas altas para aumentar el poder de parada y penetración, pero descubrieron que las presiones se duplicaban obligando a utilizar revólveres con armaduras de .44, denominando 38/44 Special; con velocidades que superaban los 1.150 pies/seg, con proyectil de 158 GN. Estos cartuchos no deben ser utilizados en revólveres comunes de armadura normal, para evitar accidentes y para mejorar aun más la perfomance se alargo la vaina y se modificaron las cargas y nació el .357 Magnum en 1935. El .38 Special siguió siendo muy popular en el mercado civil sin modificaciones hasta la década de 1960 cuando la firma Super Vel lanzó al mercado cargas de alta velocidad utilizando proyectiles de diámetro menor y menor peso para permitir la expansión de los proyectiles de 110 GN dentro de presiones no excesivas para uso policial o particular. La idea de utilizar diámetros .355 fue interesante y significó un avance para lograr mayores energías. La firma Super Vel quebró pero sus ideas quedaron en la mente de varias compañías de municiones de EE.UU. que también lanzaron cargas similares. La carga anunciada por Super Vel era para el proyectil de 110 HP de 1.370 pies/seg con energías de 458 libras/pie y con proyectil de 125 GN HP a 1370 pies/seg y energías de 520 libras /pie resultados que luego a campo bajaron mucho. Los cartuchos comunes tiene una presión máxima de 18.000 CUP pero en la década del 70 salieron al mercado municiones de alta velocidad que tenían mayor presión similares a los cartuchos de prueba o tortura dando presiones de 22.400 CUP niveles no aptos para antiguos revólveres o de armadura liviana que si bien no estallan, provocan un desgaste prematuro de estas armas. Estos cartuchos tienen estampada en el culote +P indicando mayor presión. Otro problema con algunos de estos cartuchos corresponde a que utilizan proyectiles encamisados totalmente contraindicados para los antiguos revólveres con cañones de aceros blandos provocando un desgaste prematuro. Las velocidades obtenidas hace unos años dieron: Federal 125 HP 1.012 pies/seg CCI 158 HP 920 pies/seg SW 110 HP 1.255 pies/seg Norma 110HP 1307 pies/seg Arma S&W M15 cañón de 4” Algunos años después realicé pruebas con cartuchos Remington +P con proyectiles de plomo de 158 grains HP dando los resultados siguientes: Remington Cañon (pulgadas) 4, 6, 8.75, 14 Vel. (p/seg) 945, 988, 1044, 1120 Esta munición se mostró excelente en cuanto a precisión y expansión Mientras que la munición común de fábrica FM 158 RN plomo 723 pies/seg Orbea (EE.UU.) 933 pies/seg Orbea 158 RN 798 pies/seg Remington 158 RN 834 pies/seg Federal 158 RN 840 pies/seg Hasta ahora hemos descripto las condiciones generales del cartucho normal de fábrica sin detenernos en puntas especiales como camisa total o aquellas de alta penetración. HILANDO FINO La recarga de este venerable cartucho es fácil, teniendo ciertas precauciones como fundamentales el arma que vamos a utilizar y el estado, otro recaudo es la finalidad, pues destinar la carga para tiro al blanco es muy diferente a una carga de caza o defensa. LA LONGITUD DE LOS CAÑONES Para portar siempre queremos el arma más liviana y cómoda, cuando el destino es la protección personal en ciudad, cañones largos de 6 o más pulgadas son incomodos de extraer y adicionan peso, pero en el campo las preferencias son otras; cañones largos permiten una mejor puntería y mayor energía por el mejor quemado de la pólvora, además el ruido es menor. Durante años era común ver en las series de TV americanas a los personajes policiales armados con revólveres de muy corto cañón, el actor Karl Malden en la serie Las calles de San Francisco utilizaba un revólver Colt con cañón de dos pulgadas induciendo a muchos comprar un arma similar. El análisis frío demuestra que, salvo para la portación oculta el resto son desventajas, pues los granos de pólvora a medio quemar provocan un fogonazo que encandila al tirador en la noche; ademas de baja velocidad del proyectil, mayor retroceso y ruido, pero para la lucha urbana donde los disparos son a muy corta distancia o a bocajarro, es útil. Con un cañón de 4 pulgadas la puntería es mejor y la portabilidad es igual al anterior. El cañón de 6 pulgadas es muy bueno para el tiro de precisión y también para el rececho en el campo, el retroceso y ruido es menor logrando mejor velocidad y más energía al impacto mientras que longitudes mayores son todavía mejores. He utilizado revólveres de hasta 14 pulgadas de cañón con excelentes resultados pero tienen el inconveniente de un balance defectuoso y la toma de puntería no es tan rápida. El tipo de pólvora debe estar relacionada a la longitud del cañón, pues para un eficiente quemado en un tubo corto son preferibles las pólvoras de quemado rápido, también en cañón gastado también funcionan mejor las pólvoras rápidas.

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