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Cartuchos metálicos. Arma corta y larga. Nueva edición (2016).

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LAS PRIMERAS TERCEROLAS UTILIZADAS POR NUESTRAS FUERZAS ARMADAS

Si bien el libro las “Armas de la patria” que escribiera en 1970, aun inédito, trata acerca del armamento utilizado por nuestro ejército desde el nacimiento del país en 1810 hasta la fecha citada, describiéndolo cronológicamente por décadas, he querido hablar hoy, saliendo del orden establecido, de cuatro tercerolas que utilizara nuestra caballería en los últimos años de la cruenta contienda, que también se conoció como la “Guerra de la Triple Alianza”. Debo reconocer que el nombre de “Armas de la Patria” me recomendó adoptar en 1980, mi amigo el Coronel D. Luis Alberto Leoni Houssay, prestigioso historiador. Desde muy joven comencé a ver en mi provincia primero (Corrientes) y, luego en esta Capital Federal, unas tercerolas de mediados del siglo XIX de origen norteamericano, que eran más comunes que otras de la misma época, algunas estaban marcadas en la culata con el punzón del Arsenal de Buenos Aires, por lo que deduje que habían sido de dotación. Pero, recién en 1969, pude encontrar algunas de ellas mencionadas en las Memorias del Ministerio de Guerra y Marina como entregadas a las unidades. Es así, como en distintas notas que escribí por esa época, comencé a citarlas como armas utilizadas por nuestro ejército. En el año 1982 decidí hacer una exposición en la que se exhibieran armas usadas por el Ejército Argentino desde 1810 hasta 1910. la muestra se realizó en la galería de Exposiciones de la Casa Central del Banco de la Nación Argentina, institución en la que en esa época me desempeñaba como Jefe de Seguridad. Las armas pertenecían al Museo de Armas de la Nación y las 62 piezas que se expusieron lo hicieron con sus cartuchos originales, correajes, catálogos, pistoleras y bayonetas, según correspondiera, éstas últimas piezas eran de mi colección particular. Esta muestra, justo es reconocerlo fue la primera que se realizaba en el país en que se exponían estas armas con una descripción tan minuciosa, así como con las fechas aproximadas de su utilización. Tuve el gusto de presentársela antes de su inauguración a un General de División, Presidente de la Comisión del Arma de Infantería, realizándole en una visita guiada una exposición más completa del material expuesto. Un catálogo bien impreso y con una bella portada e información documentada, complementó esa exposición. Valiéndose de la fichas que se hiceron en esa oportunidad, el Museo de Armas de la Nación, inauguró poco después una magnífica sala dedicada a las armas que forjaron nuestra nacionalidad. En esa época, mi gran amigo de muchos años, ese extraordinario ser humano que en vida se llamó Rafael Demaría, viendo que yo estaba publicando trabajos sobre las armas utilizadas en nuestro país, me pidió que uniéramos esfuerzos en una obra a titularse “La historia de las armas de fuego en la Argentina” - Segunda parte. Estimo que los dos trabajos se complementan, el con su estilo brindando abundante información proveniente de los archivos y publicaciones de época y yo con la identificación y descripción minuciosa del armamento. Tal vez el lector no entienda lo que quiere decir, el urgando en las bibliotecas y archivos y yo en los depósitos de los arsenales, en los museos y en las colecciones particulares. En 1981 le facilité todo lo realizado hasta entonces que el intercaló en su obra. Desgraciadamente la muerte lo sorprendió sin que podamos terminar ese trabajo. Hoy día la falta de tiempo me impide continuar con este libro, pero en memoria de ese ilustre amigo lo haré cuando me retire, como el lo hiciera al abandonar la magistratura. Rindo de este modo mi homenaje a ese gran argentino, estudioso, buen tirador, gran coleccionista y, por sobre todo, un caballero de esos que van desapareciendo y sus nombres se van perdiendo en la lejanía de un pasado, tan próximo y tan remoto al mismo tiempo. PRIMERAS TERCEROLAS DE RETROCARGA UTILIZADAS POR NUESTRAS FUERZAS ARMADAS De las cuatro tercerolas de procedencia norteamericana que se adquirieron durante la Guerra del Paraguay, tres fueron de percusión de un tiro y una de repetición de siete tiros que utilizaba cartuchos de fuego anular. Seguidamente se brinda información sobre cada una de ellas. TERCEROLA SMITH MODELO 1857 CON SISTEMA DE RETROCARGA A PERCUSION SEGUNDO MODELO Características El modelo primiitivo de la tercerola Smith poseía un cañón ligeramente más corto y por ende disminuía su longitud total. Viene marcado en la parte superior del cañón enfrente del alza: Gilbert Smiths Patent 1857 Address Poultney & Trimble – Baltimore, MD. Los números de serie están estampados en el marco, el cañón y otras partes de metal. Estas armas, que son carabinas, porque vienen equipadas con anilla portacorrea, están sujetas a la patente nº 17.644 del 23 de junio de 1857 (1). Un ejemplar de tercerola Smith – Segundo Modelo – existente en el Museo de Armas de la Nación tiene el punzón del “Arsenal de Buenos Ayres” en la culata, un cañón de 549 mm de longitud y un largo total de 995 mm. Otra tercerola de este modelo examinada posee cañón de 550 mm y una longitud total de 1.000 mm. Como se puede apreciar por estos datos se encuentran variantes que son debidas a los distintos fabricantes. El Parque de Artillería de Buenos Aires entregó a los distintos cuerpos del ejército en operaciones en Paraguay desde el 1 de mayo de 1869 al 30 de abril de 1870, 125 tercerolas Smith Modelo 1857, así como 20 a barcos de la Marina y 400 a la provincia de San Juan. En años subsiguientes el Parque entregó a las distintas dependencias militares las siguientes cantidades de tercerolas Smith: Año 1871: 1.525 para el Ejército de Línea. Año 1872: 375 para el Ejército de Línea. Año 1873: 334 para el mismo Ejército y 30 para Salta. Desde 1874 no se cita más la entrega de estas armas. La mayoría de ellas fueron en calibre .50, pero se han encontrado algunas en calibre .52. No se ha podido establecer si las armas Smith que se encuentran en colecciones privadas o en museos fueron civiles o no porque, salvo el ejemplar al que hicimos mención que tenía el punzón del Arsenal, nunca llevaron marcas grabadas en las partes metálicas identificatorias como pertenecientes al Ejército. Durante la Guerra Civil Norteamericana (Guerra de Secesión) el Departamento de Artillería adquirió, desde el 1 de enero de 1861 al 30 de junio de 1866, 30.062 tercerolas o carabinas Smith M 1857, a un costo de u$s 745.645,24 y 13.861.500 cartuchos para las mismas con un costo de u$s 377.569,78. La memoria del Ministerio de Guerra y Marina correspondiente al año 1872 da a estas tercerolas como de dotación de la caballería argentina, mencionando también a las Merrill, las Sharps y las Spencer. En varios documentos se dice que fueron de dotación parcial en las fronteras. El diseñador de estas armas, Gilbert Smith, de Buttermilk Falls, N.Y. U.S.A., produjo armas entre los años 1855 y 1865 (patentes de 25.12.1855 nº 14.001, 5.8.1856 nº 15.496, 23.6. 1857 nº 17.644 que corresponde al modelo usado por nosotros, y 30.6.1857 nº 17.702. Armas con sus sistemas fueron cosntruídas por la firma American Arms. Co. Y American Machine Works y comercializadas por la firma Poultney, Trimble & Co., según información consignada en “Herr der Neue Stockel”, Tomo 2. TERCEROLA MERRILL MODELO 1858 CON SISTEMA DE RETROCARGA A PERCUSION Algunos autores designan erróneamente a este tipo de tercerola como carabina Merrill Modelo 1861. (2). Las entregas hechas por el Parque de Artillería de Buenos Aires de estas armas son las siguiente: Años 1867-1868: 50 para el Gral. Arredondo, 220 para la provincia de Mendoza (20 para el F.C. Oeste) Año 1869: 789 tercerolas y 41.200 cartuchos. Año 1870: 1.254 tercerols calibres .54 y .56. Año 1871: 2.091 tercerolas para el Ejército de Línea. Año 1872: 430. tercerolas para el Ejército de Línea. Años 1873-1874: 358 tercerolas para el Ejército de Línea. Año 1875: 131 tercerolas para el Ejército de Línea. Estas tercerolas vinieron durante la Guerra del Paraguay y, no obstante ser una de las adquiridas en mayor número, son muy escazas en todo nuestro territorio. En el Museo de Armas de Nación hay un solo ejemplar nº 17.462, inventariado bajo el nº 0567, otros dos ejemplares ha visto el autor en museos provinciales y colecciones particulares. Durante la Guerra Civil Norteamericana el Departamento de Artillería adquirió desde el 1º de enero al 30 de junio de 1866, 14.495 tercerolas Merrill y 5.502.750 cartuchos a un costo de u$s 374.804,63 y u$s 105.779,32, respectivamente.

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