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HISTORIA DE LAS ARMAS “BULLPUP”

Un arma de fuego de configuración bullpup es aquella que posee el cargador y los mecanismos operativos por detrás de la cola del disparador. En comparación con algunos diseños tradicionales, se podría decir que tiene algunas ventajas: largo total del arma en relación al largo del cañón y esto conlleva a un mejor equilibrio. Algunas de las desventajas podrán ser lo complicado en el cambio de los cargadores ya que el operador tendría que bajar el arma para realizarlo, la complicación operativa para los tiradores zurdos, y la recámara más cerca de la cara del tirador (eventual ignición defectuosa del cartucho y peligro por escapes de gases de la combustión). El primer fusil bullpup fue patentado en el reino Unido alrededor de 1902 por el escocés James Baird Thomeycroft. Su idea básica fue la lograr con un fusil de tamaño compacto, pero que mantenga la misma longitud del cañón que un fusil militar de los usados por entonces. Para lograr su idea, Thomeycroft trasladó la acción hasta casi al final de la culata por detrás del gatillo. El nuevo diseño (prototipo) fue puesto a consideración del ejército inglés, pero fue rechazado ya que por entonces el Lee Enfield Short Magazine gozaba de la preferencia del ejército de Su Majestad. Casi en forma contemporánea, un oficial británico, el Mayor Philip Thomas Godsal, patentó su versión de un bullpup a cerrojo. A pesar de haberle incorporado algunas mejoras sobre el diseño de Thomeycroft, no logró interesar al mercado militar y tampoco al civil. Del otro lado del Canal de la Mancha, en 1910 el francés Armand Frederic Faucon patenta un fusil de tipo bull pup al que denominó Fusil Equilibrado. Quería fabricar un arma larga semiautomática que le permitiera al tirador mantener un perfil más bajo y menos esfuerzo al transportarlo caminando, y disparando desde la posición de pie y rodilla en tierra. En principio se lograría (al menos en la cabeza de Faucon) mediante la colocación de la mayor parte del peso en el hombro del tirador, en contraposición a los diseños clásicos que por entonces recaían en los brazos y manos del soldado. El diseño, avanzado para la época, estaba realizado en base a un rifle Meunier. LA PRIMERA GUERRA MUNDIAL Durante esta contienda, a la que alguien la definió como la “guerra para terminar con todas las guerras”, se habían desarrollado las armas de fuego automáticas, para ser usadas por las tropas en movimiento, ya que en las trincheras se usarían las de repetición. En 1918, al menos dos diseños de fusiles tipo bullpup fueron patentados en los EE.UU. El primero de ellos, fue a partir de la ametralladora Lewis y lo llevó a cabo John Rison Fordyce, pertenecientes al Cuerpo de Ingenieros. Siguió el mismo concepto de Faucon, tratando de hacer una ametralladora más liviana, para poder ser disparada desde posiciones de pie o al caminar. La forma más sencilla de lograr este objetivo, era colocar el peso del arma sobre el hombro del soldado, mediante la colocación de dos mordazas y el disparador debajo del cañón. El siguiente paso sería sacarle los componentes de madera de la culata para reducir peso y longitud, y reemplazarlo por un arco que apoyaría en el hombro. La modificación final, más elaborada, consistía en un sistema de alimentación de la munición en forma totalmente perpendicular al cañón. Este sistema se adelantó en muchos años, y era casi igual, al que adoptaría la FN de Bélgica con el diseño de su P90. No se sabe si el diseño de Fordyce fue concretado aunque sea en algún prototipo, pero es posible que sí, ya que no era muy complicado, consistía en una simple adaptación de las ametralladoras Lewis que por entonces abundaban. El segundo bullpup norteamericano que se inventó en los EE.UU. fue en 1918 y fue patentado por H.L. Welch y habría tenido el estilo de una pistola semiautomática “estirada” con arco metálico en el final para ser apoyada en el hombro. Una vez más el objetivo era lograr un mayor control de retroceso, mediante la transferencia de la fuerza desde la muñeca hasta los bíceps. Tampoco se sabe si se llegó a fabricar algún prototipo, pero el concepto era válido y podría decirse que todavía está vigente. SEGUN PASAN LOS AÑOS Seguramente debido a la falta de éxito de todos los proyecto descriptos anteriormente, la idea durmió el sueño de los incomprendidos. Después de la Segunda Guerra Mundial, los ingleses con el EM-1 y el EM 2 (1947) avanzaron otra vez con este concepto, impulsado por Noel Kent Lemon, Stanley Torpe y Stefan Janson. En Norteamérica, John Garand (creador del fusil del mismo nombre) y en Bélgica Deiudonne Saive (padre del FN 49 y del FAL) pusieron a punto sus prototipos. En cada uno de estos casos, diversas razones, políticas casi todas, cancelaron estos proyectos. Recién para 1970 la idea se reflotó, cuando dos grandes ejércitos europeos adoptaron oficialmente los nuevos rifles de asalto en calibre 5,56 x 45 NATO: el Steyr AUG, en Austria denominado Stg 77 y el fusil de asalto FAMAS F1 en Francia. Lo que llevó a estos ejércitos a adoptar fusiles con la configuración bullpup fue el nuevo concepto de la infantería moderna de los ejércitos, como una fuerza mecanizada que llegaría a los campos de batalla en vehículos y helicópteros, y el diseño más compacto era una necesidad. Este sistema brindaría armas más cortas sin sacrificar el rendimiento balístico. El ejército británico hizo lo mismo en la década de 1980, con la adopción de un sistema de armas conocido como SA-80 que consistía en un fusil de asalto denominado L85 y el arma de apoyo ligero L86. Las fuerzas armadas alemanas, que en ese momento se resistían a adoptar el calibre oficial de la OTAN (5.56x45 mm) quería estar un paso adelante del resto de los ejércitos y probaron con el G11, un fusil de asalto algo futurista con configuración bullpup desarrollado por la Heckler & Koch para disparar un cartucho sin vaina en calibre 4,73x33 mm. El complicado sistema del G11 enfrentó varios problemas técnicos y políticos antes de fracasar y el ejército alemán tuvo que reorganizarse cuando se disolvió el Pacto de Varsovia al final de la guerra fría en 1991. En los últimos años varios países intentaron desarrollar fusiles con la configuración bullpup en calibre 5,56 mm, entre ellos Bélgica, Croacia, Israel, China y Singapur. De ellos, el Tavor TAR-21 es el que logró mayor éxito en el mercado internacional, habiendo sido adoptado oficialmente por Israel. Ahora bien, si nos referimos a modelos exitosos, el que marcha a la vanguardia en cantidad de armas fabricadas, el modelo QBZ-95 de Norinco, que será difícil de superar y que fuera adoptado por el Ejército Popular de Liberación. Una versión de exportación recamarada para el 5,56 mm se vendió a varios países y a usuarios civiles, a estos últimos en la versión semiauto.

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